Geronte mía
Decime, otra vez, porque quiero saber. Decime, otra vez, porque ya me olvidé. Volví a olvidar. Decime, ¿cuál fue tu pecado? Esa transgresión que cometiste. Decime, cual fue, levantate y recordámelo, porque yo también pequé, yo también soy pecadora, por ese tu pecado. A causa mía, por causa tuya, por causa suya, me ahogo en mi propia hipocresía. Mi penitencia es esta. Mirar atrás, tornar al pasado y recibir, ser abatida por la piedra, esa piedra que yo misma lancé. La piedra que arrojé, cuando te arrojé lejos de mi vida, de mis pensamientos. Entonces, recordame, qué fue lo que hiciste, lo que nos hiciste, lo que me hiciste. Pero levantate, levantate para decirme porque así puede que yo pueda abrazarte, para recibir en vez de vos el agravio que te di, que te causé, pero levantate. Levantatena y decime, porque cuando te ibas a ir, me olvidé de vos. Solo recordé tu pecado, así me ahorré el dolor. Ahora, volví a recordarte, y me olvidé de tu pecado. Ahora, soy yo quien mira...