Entradas

Mostrando las entradas de febrero, 2026

Existir para percibir

Una brecha entre el mundo que vemos y percibimos. Un desface entre lo que vemos. saboreamos y sentimos, olemos y oímos. Un vacío entre lo que creemos saber, y de lo que habríamos conocido, y de lo que nos percatamos. ¿Qué sucedería si un día todo lo olvidáramos? ¿Tornaríamos a abrazar al mundo con la misma indiferencia que acostumbramos? O regresaríamos a los tiempos en los que el suelo era el destino, y percibir se nos era permitido. Manuscrito en Poemario Negro.

Hablar para ser escuchados

Un corazón acelerado que delata un sentimiento airado que desconcierta. Labios que hacen espacio  a palabras, enunciados temblorosos que apelan, piden, ruegan, argumentan, Palabras que buscan significado, una razón de ser en miradas que no se hallan. Oídos ineptos oyen sin asumir el peso de su negligencia. Ha de haber sucedido de noche, en una noche de aquellas en las que el corazón pierde forma y se arrastra ensangrentando el empedrado guiado por un túnel de luces recordatorio pasajero del perpetuo final de las cosas. Manuscrito en Poemario Negro.

¿Qué habíamos dejado de hacer?

I ¿Dónde estábamos? ¿Dónde estábamos? Cuando el repudio a la existencia se apoderó de nuestros huesos. ¿Dónde estábamos? ¿Qué estábamos haciendo? O más importante aún, ¿qué habíamos dejado de hacer? II I don't want to die. I just don't want to exist. There's a difference, can't you see it? Of course they're different. To never have existed, or just be dust and return to the space or be a star. As dust, return to the stars. Yes, maybe I was a star and that's why I keep on looking at you up in the sky. A star who one time glanced upon humans and thought that maybe it would be fun to experience humanity. Is it fun? Tell me is it fun? You, who are watching yourseld. Me, qho is receibed  by some hesitant eyes an owl, a cat, a frog, and a dog. Yes, it is fun. I say, with an ache in my throath. It is fun, I say tearing my eyes out. It is fun. It is fun. Manuscrito en Poemario Negro.

¿Cuántas veces fueron?

Bonanza, lluvia mansa. Calma serena y abundancia de oro, plata y placeres. Siete veces te había rogado, siete veces clamé tu nombre. ¿Dónde habías estado cuando me aparté de tu lado? En algún desierto desolado, con siete preguntas y siete incomprensibles respuestas. En el barranco detrás de mi patio donde, me acuerdo, había enterrado algo. ¿Qué habrá sido? Quien lo recuerde ya ha de haber fallecido. ¿Qué hubiera sido? Si aquello que nos juntaba no hubiese perecido. Porque, ¿cuán erráticos debieron de haber sido mis pasos? Cuán inalcanzable ha de haber sido tu mirada, para perdernos entre plantitas de abrojo a siete pasos de distancia. ¿Cuántas veces fueron las que te soñé, cuántas veces has de habérteme aparecido en sueños? Setenta veces siete, veces te soñé. Setenta veces siete, me acurruqué en tu olvido. Aún así, no pude llegar a tu encuentro. Manuscrito en Poemario Negro.

Una vida para cambiar

Un pedacito de vida, se me fue otorgado. Un pedacito de vida, se me fue encomendado. Para vivir en ella, cantar, correr, jugar, bailar, reír, llorar y cambiar. Cambiar tan despacito que ni se note, crecer tan de a poquito que asombre, y mirar crecer, cambiar. Un reto darse cuenta, un desafío ponerse a pensar como todo alrededor cambia tan despacito que ni se nota, tan de a poquito que asombra. Al notar cómo todo cambia y al cambiar yo también cambia alrededor. Alrededor me cambia, así como yo cambio alrededor. Qué dura decisión elegir cómo cambia alrededor, qué bendición poder elegir cómo cambia alrededor. Poquito a poquito, decisión a decisión. Alrededor cambia y me cambia de a poquito, y yo elijo cómo me cambia. Yo cambio y cambio alrededor un poquito, y alrededor elige cómo cambia. Y así cambiamos siempre, aunque no queramos, aunque cambiar duele. Porque todo cambia sin tener elección, que bendición es moldear la decisión. Me pregunto quién habrá dicho, si cambio yo, todo cambia. Ma...

Aquella esquina

¿Cuándo un lugar deja de ser un lugar en el que se puede habitar? Cuántos años han pasado desde que me embarqué en la búsqueda, en hallar ese lugar, esa esquina en donde poder ser, escribir, existir. En un momento dado, llegué a la conclusión de que tal lugar no existía. Que este lugar no podría ser existente, porque todo lo ya existente, no me pertenecía. Para ser capaz de hallar este lugar, o algo similar, debía ser creado por mí misma. Ha de ser porque este sentimiento ocupó por tanto tiempo mis pensamientos que creí real esta narrativa, y con ello perdí un hogar, al perderme a mí misma. Sin fuerzas para crear algo propio, las circunstancias me llevaron a habitar esquinas, espacios aún más ajenos. Debajo de un lapacho amarillo, un limonero, un árbol de nombre aún desconocido, ¿cuándo fue que me hallé? ¿cuándo fue que la rutina se acomodó a mis deseos? La respuesta siempre estuvo allí, escondida a simple vista, aunque no supe mirarlo, siempre estuvo ahí, aunque no lo pude ver, a pesa...

Once again

Once again, I have found myself thinking about what you said. Once again, I can't stop myself from thinking about you, once again. Once again, all my mind is stuck trying to understand what you meant, once again. Once again, I can't find you in any place I go, so I found you in myself, and that's ok. I know it is. Once again. Manuscrito en Poemario Negro.

Mirá alto

 No mirés abajo. Mirá alto. Seguí con tus pasos. Mirá alto aunque tengas unos zapatos blancos, relucientes, prestados. Mirá alto, te pido, por favor, corazón mío, por más que haya tentación de mirar abajo, se seguir los pasos por miedo a extraviarlos, por miedo a ensuciarlos. Arriba siempre habrá algo nuevo, algo en movimiento. Mirá arriba, al frente, al costado. Solo no mires abajo. Te pido, te imploro, corazón mío. Vos y yo sabemos lo que ocurre, cuando miramos abajo, cuando entrecerramos los ojos. Abrí grande los ojos y mirá alto. Por más que haya tentación de mirar abajo, de seguir los pasos, por miedo a extraviarlos, por miedo a ensuciarlos. Manuscrito en Poemario Negro.