Dear august
Es mi agosto,
mi bello agosto.
Mi agosto naranja,
amarillo y arenoso,
ventoso y arenoso.
Fuiste mi amiga,
mi tiempo límite,
mi esperanza.
Te convertí en oportunidad,
te creí mi salvación.
Luego te tuve miedo,
porque aquella vez
te pinté
de marrón claro oscuro
y cedí,
cedí antes de vos,
ante vos y en vos.
Observé tu cielo en ocio,
y me perdí,
por eso te temí.
Te temí porque encontré
en tu atardecer un reproche.
Porque me buscaste
y no supe qué responder.
Después te teñí de verde,
un verde rosado
de una flor desconocida.
Te amé porque me recuperé en vos.
Y te temí,
porque en vos encontré el amor.
Ya no te teñí de ningún color
porque para mí ya eras marrón
el marrón de sus ojos
del color de sus palabras
y aún así,
te temí
te volví a temer
porque soy yo de quien escapo
siempre
y en vos siempre
me termino encontrando.
Ahora comprendo que sos viento,
la fuerza invisible que aleja
empuja
que me impulsa.
Ahora comprendo que sos arena
que irrumpe sin permiso por la rendija
al igual que las ideas
en mi cabeza.
Sos sol, sos flor,
sos canción en guaraní.
Sos las oportunidades que temo,
las oportunidades que desprecio,
mi agosto,
mi querido agosto,
sos mis decisiones,
sos mis consecuencias de marzo,
sos mis oportunidades de octubre.
sos mis temores encarnados,
sos mis alegrías más eternas.
Manuscrito en Poemario Negro.

Comentarios
Publicar un comentario