Te amo: tu voz, tus ojos
Por qué es que
el murmullo de una voz
causa un tumulto,
un disturbio,
similar a una fuerza sensible,
que irrumpe e interrumpe
el flujo laminar de las aguas
en su paso ordenado y pacífico,
en su ritmo violento ininterrumpido,
creando ondas y remolinos,
sin control,
aleatorios,
mezclando aquello
que había quedado estancado,
aquello que debía haberse mezclado
hace mucho
y entre tanta paz
terminó olvidado.
Una pizca de ese café cálido
en aguas serenas
entrando en ebullición
para conseguir un elixir
tan amargo
que se torna exquisito.
Si el murmullo fue la cuchara
que causó el revuelo,
el contenido de esa voz resulta ser el endulzante
que daña y engaña
y resulta en adicción
a ese café,
al café de tus ojos.
Manuscrito en Poemario Negro.
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