Rencor, resentimiento
Cuando se otorgaron los dones, decime, ¿en qué lugar te encontrabas? Cuando se repartieron los talentos, decime, ¿dónde estabas parada? Supe que te sedujeron las bondades de este mundo. Que te perdiste en la extrañeza de cada pequeña cosa conocida. Ignoraste murmullos de lamentos, deliberadamente escogiste ese sendero. Exprimiste la humedad de tus súplicas, los musgos se acurrucaron bajo tus dedos. Cuando viste a la lluvia venir, supe que la dejaste sobrevenir para tu consuelo. y las hojas de ocaso mancharon tu vestido, y los pétalos de tu destino murieron sin cuidado. Se me fue dicho que se te fue ofrecido un pedazo de vidrio transparentemente opaco. Que cuando lo enterraste en el barro esperaste que algo de él naciera, algo que floreciera. Si fue por las rodillas que se pelaron al doblarse. Si fue por los nudillos que se rasgaron por el vidrio triturado. Si fue por la sal de río que derramaste mientras apartabas con las uñas aquella escarlata lava añejada y mojada. Habrá de habe...