(De Novela Historia G.)
Pequeño pedazo de tierra volcánica,
cráter de magma petrificada.
Tierno jugo de vida enfurecido por rescatarla
de quien sería sino de quien se sacrifica por resguardarla.
De quien se libera a sus anchas por temor a seguir fluyendo.
De quien se retiene a sí misma por temor a detenerse.
Llena la piel rasgada en su naturaleza,
toma la llama que corrompe a quienes la perjudican.
Riega la tierra donde derramas tus esporas,
alimenta el suelo y trasciende su centro.
Haz brotar en tus sienes la vida,
aquella que te arrebataron sin fundamento.
Haz brotar de tus cimientos la muerte,
aquella que te otorgaron sin argumento.
Si te clamaran tus hijos, aparecerías en los cielos.
Si te buscaran tus hijas, aparecerías en sus lamentos.
"Derrámense, derrámense entonces,
antes de que se petrifiquen"
Gritaron quienes desde sus entrañas
padecieron el tormento de tu ausencia,
similar a la hambruna por falta de lluvia.
Llénalos, entonces, para que sus males
no se desahoguen en quienes te pertenecen.
La tierra se tiñe con tu magma y florece.
Los cielos con tu sangre y desfallece.
Otórganos la vida que te pertenece,
te damos así la vida que nos das.
Manuscrito en Poemario Negro.
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