Comencé a amarte (Demasiado tarde)
Demasiado tarde
comencé a amarte.
Demasiado tarde
me enamoré de vos.
Te quise descubrir temprano
pero fuiste para mi
como una llaga
en la planta de los pies.
Tus tiernos cauces
me causaban dolor.
Me recordaban quien no era yo.
El polvecillo gris manchaba
mis dedos haciendo recuerdo
que no era de ahí,
mucho menos de su gente,
ni de tu vegetación,
con la que un día tropecé
y caí tan fuerte
que ya no te quise soltar.
Me aferré a ese empredrado
que me atemorizó
hasta que encontré uno de tus causes.
Me devolviste la sonrisa
cuando te sonreí,
cuando me resignaba a haber
olvidado como hacerlo.
Te encontré tan seductora de repente,
en tus colinas y tumbas,
en tus zanjas y gente apurada.
Será que me enamoré tarde de vos
porque si lo hacía más temprano
seguramente el alma,
al despedirme de vos,
se me desmoronaba.
Porque es cierto que no sos de mí,
tampoco soy de tus arroyos,
aunque el porvenir sea incierto,
cosa que me brinda esperanza,
en vos ya dejo mi amor retozando
en cada persona que amé
y aprendí a amar.
Gracias a tu poder de encuentro,
gracias a tu poder de separación.
Manuscrito en Poemario Negro.
Comentarios
Publicar un comentario