¿Cuántas veces fueron?

Bonanza, lluvia mansa.

Calma serena y abundancia

de oro, plata y placeres.


Siete veces te había rogado,

siete veces clamé tu nombre.

¿Dónde habías estado

cuando me aparté de tu lado?


En algún desierto desolado,

con siete preguntas

y siete incomprensibles respuestas.


En el barranco detrás de mi patio

donde, me acuerdo, había enterrado algo.


¿Qué habrá sido?

Quien lo recuerde

ya ha de haber fallecido.


¿Qué hubiera sido?

Si aquello que nos juntaba

no hubiese perecido.


Porque, ¿cuán erráticos

debieron de haber sido mis pasos?

Cuán inalcanzable

ha de haber sido tu mirada,

para perdernos entre plantitas de abrojo

a siete pasos de distancia.


¿Cuántas veces fueron las que te soñé,

cuántas veces has de habérteme

aparecido en sueños?


Setenta veces siete,

veces te soñé.

Setenta veces siete,

me acurruqué en tu olvido.


Aún así,

no pude llegar a tu encuentro.


Manuscrito en Poemario Negro.

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