Mirá alto
No mirés abajo.
Mirá alto.
Seguí con tus pasos.
Mirá alto aunque tengas unos zapatos
blancos, relucientes, prestados.
Mirá alto, te pido, por favor, corazón mío,
por más que haya tentación de mirar abajo,
se seguir los pasos
por miedo a extraviarlos,
por miedo a ensuciarlos.
Arriba siempre habrá algo nuevo,
algo en movimiento.
Mirá arriba, al frente, al costado.
Solo no mires abajo.
Te pido, te imploro, corazón mío.
Vos y yo sabemos lo que ocurre,
cuando miramos abajo,
cuando entrecerramos los ojos.
Abrí grande los ojos
y mirá alto.
Por más que haya tentación
de mirar abajo,
de seguir los pasos,
por miedo a extraviarlos,
por miedo a ensuciarlos.
Manuscrito en Poemario Negro.
Comentarios
Publicar un comentario