Mi postre favorito

Hoy probé mi postre favorito

y me harté a la mitad.

Su textura era la misma,

su aroma, color y sabor,

todo similar,

todo igual.


Al final, me lo tuve que acabar

aunque fuese muy a mi pesar,

para bien o para mal.


Cumplió su cometido

cual es el de saciar

aunque no haya podido

deleitar al paladar.


Aún así no cambia el hecho

de ser mi postre favorito.


Una vez más la voy a degustar.

En otra ocasión,

menos saciada,

menos expectante,

habiendo extrañado.

al igual que aquellos

amaneceres y atardeceres

que la vida me dosifica

para que no amanezca un día

dopada de hastío,

empalagada de la vida.


Manuscrito en Poemario Negro.

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