Te amo: deseo ya no amarte

Llegaste a mi vida como un verso

uno que no supe interpretar.


Los poemas rara vez se encontraban

entre los platillos de mi degustación.

Más allá de todo se debía

a la impertinencia que hallaba

en lo rebuscado de sus palabras, 

en la sátira que no pillaba,

en lo empalagoso de sus metáforas.


Me conformaba con vivirla

pues sabía que no hacía falta

para a la poesía poderla hallar.


Yo creía que la había hallado

en tu mirar, en tu caminar,

pero me resultaba como poema

incomprensible sin contexto.


Muy similar me era tu presencia.

¿En qué idioma se hallaba

codificada tu existencia?

Deseaba hallarme escribiendo

con el idioma de tu alma

con el temor a descifrarla.


¿De qué hablará tu mirada?

¿Qué querrán decir tus pasos?

El sendero que escogiste, también,

guardaba en sí un significado.

¿Era justo para mi corazón hallarlo?

El sendero que escogiste, también,

guardaba de mí su significado.


Debería de haber comprendido que tu lenguaje

se me había sido prohibido,

incluso antes de saborearlo.


Por eso, el conocimiento que adquirí de él,

a la fuerza, a hurtadillas, a regañadientes,

terminó contaminándome el ánima,

destrozándome la visión.


Cual maldición autoimpuesta,

aquella que solo sufren 

los que deseaban saber, y al saber murieron, 

quedaron esclavos, como lo es mi alma

por la desdicha de haberte comprendido,

de haberse sobresaturado de tu encanto,

mordaz, prohibido, extrañamente dulce,

desgarradoramente amargo.


Tu presencia me resultó 

tan cautivadora

que desparramaría mi corazón en un tacho

antes que entregártelo.


El acerbo recuerdo de tu cruel existencia

que sostiene a los temores de mi corazón,

afligido en la asimilación de esa realidad

en donde esos temores se encontraban

a tu costado, tomándome de las manos.


Era así de hermoso estar enamorada,

me dije un día.

Was it this beautiful to be in love,

I said one day,

but my heart got ripped apart

as soon as I left your side

and you got closer.


We both didn't  knew about this love.

Yet you took the purest form of my afections

y lo arrastraste en la inmundicia

de tu dulce encanto

que había sido reservado para deleite

pero fue causa de arcadas al alma

por tu condición de prohibido


¿Qué significado tiene

este corazón mío en tus labios?

¿Qué tan zafias te habrán parecido

los folios de mi alma?


La dermis que cubría los huesos de este amor

no merecía haberse derretido ante el toque

de tan vulgar contestación.


Nada, absolutamente nada esperaba,

por lo mismo nada dí,

y aún así recibí

me obsequiaste tu falta de desprecio

que respondí con tal pureza

con la que creí estaban impregnadas tus intenciones.


Menos mal no concedí oído

a tus dulces cantos de sirena.

¿De dónde habrá sacado mi alma la cera y las sogas?

Mi muerte habría sido

en un alma en pena

me hubieses convertido.


Manuscrito en Poemario Negro.

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